The Stirrings – «X-Ray Eyes»

La primera sensación que nos llega al escuchar a The Stirrings, stirrings, adjetivo polisémico anglosajón que puede significar una variedad de efectos sensitivos del tipo: emocionantes, inspiradores, turbadores o turbulentos… Pues la primera sensación, digo, que me produjo, es que no sonaba como una banda nacional, y no es que eso sea algo malo, ni mucho menos, pero desde que se produjo la explosión indie – rock de la década de los 90, en la que Sonic Youth y Pixies se erigieron como los últimos revolucionarios del rock & roll, casi hasta hoy, cambiando los paradigmas del pop, del rock y aledaños, y en los que una mayor parte del planeta sonaban siempre a ellos irremisiblemente, en España, la imitación sonaba a veces más burda, por el simple hecho de que no estabas cantando en tu idioma, y sonaba más forzado, aún, de lo común, con ese típico prejuicio de si canto en inglés, suena más cool, y encima nos abrirá las puertas a alguna multinacional.

En cambio, con The Stirrings, esto no pasa, una de las razones importantes es que el vocalista y bajista es neoyorquino, Ryan Louis Bradley, y proviene de una banda formada hace ocho años que se llamaron Fearless Sons, y es que, además, la banda está llena de lumbreras, un ingeniero de sonido Raúl Galán Berlanga con su propio estudio Nibble prods., donde grabarían buena parte del sonido del disco, y el virtuoso guitarrista Juan Pérez Marina (Corcobado, Cartografía del Ruido, Leone, L’ Exotighost, Sangre Fácil).

‘X- Ray Eyes’ es el disco debut de The Stirrings, y si bien es cierto, que el espíritu de los Hermanos Reid flota por encima de las canciones, ¿Qué buena banda de rock que se precie no presume de alguna, esta u otra influencia?, también es cierto que la serpiente de larga y sinuosa cola que aparece en la portada de su nuevo álbum nos indica que vamos más allá del espíritu noiserock de los mares de Escocia, para arrastrarnos y pasearnos entre influencias polvorientas de desiertos australianos o almerienses. Una banda con su propio flow atemporal, que tanto te trasladan a los 60-70 u 80’s con temas como ‘Bad Disease’ , o metamorfosean a Lana Del Rey y la convierten en Pj Harvey en el tema ‘Gods & Monsters’ o reclaman un tema de uno de los Padres del Desierto del Rock como es Jim Morrison y su mortal ‘Five To One’.

El disco fue editado en el sello estadounidense Custom Made Music, un label repleto de jóvenes promesas, con un extenso catálogo de buena parte del globo terráqueo, lleno de músicos con personalidad y amantes del arte sonoro, del que curiosamente, en el verano del año pasado, hablaríamos de uno de los artistas del sello, Daniel Ruiz, en Madafackismo Underground, que tanto nos sorprendió y entusiasmó. Entre algunos interludios de rock etéreo y deletéro, se hacen acompañar en dos de los temas, de la voz de Carmen Hund, guitarra y coros de Rayo y proveniente de otra banda llamada Yay.

Con esta nueva entrega de tan carismático sello, que hace que no perdamos la esperanza en la humanidad musical, The Stirrings, entregan esta joya diamantina, después de tres años de trayectoria, que aparecerá en reciente vinilo el 29 de Enero del 2021, aparte de en las consabidas plataformas digitales.

The Stirrings | X-Ray Eyes
  • 8.5/10
    Nota - 8.5/10
8.5/10

Portada

Sebensuí A. Sánchez

Khaös de Mago, poeta palabrista, filósofo imberbe, melómano colector desde que tenía 10 años. Ya daba patadas antes de salir a la luz, le contaba su madre, cuando en casa se ponía el “The Dark Side of The Moon”.