Rio Babel 2022 | Triunfo por todo lo alto

El Festival volvía un año más después de dos años sin poder realizarse. Esto dejó varios cambios en el cartel desde 2020, dejando con ello también un cambio de recinto, IFEMA por la caja Mágica y un aforo mucho mayor que venía a triplicar el anterior. Cuando existe un cambio de recinto siempre se duda, más si el público que se espera es mucho mayor. En este caso, no se puede hacer mejor las cosas. Funcionamiento a la perfección, recogida de pulseras, barras, sonido, producción en los escenarios y gran asistencia de público.

Todo comenzaba el jueves 30 de junio, con aún poca gente en el recinto, el Rock de Anabel Lee tuvo el honor de abrir el festival, seguidos del pop de Chill Chicos mostrando rápidamente la variedad del festival en su programación. Una vez ya inmersos en pleno festival, nos encontramos con el primer gran concierto de la tarde noche, Travis Birds. Con una voz en línea con nuestros siempre venerados Tulsa, y unas influencias que van desde Jeanette a Extremoduro de quienes hizo versiones, ya es capaz de entregar grandes canciones como Coyotes o Eduardo.

Regreso de Macaco apoteósico al Rio Babel, con repertorio envidiable y cuerda para rato, no echo en falta sus canciones más conocidas como “Moving”, “Con la mano levantá” o “Lo quiero todo”, incluyendo un medley homenaje a la rumba en el que sonaron Camarón, Kiko Veneno, Delincuentes, C. Tangana o Lolita.

Acto seguido Emlan con un sonido pop rock clásico de corte El canto del Loco, preparaba el terreno para el cabeza de cartel del día, Dani Martín. Durante el concierto, llegué a dar un vistazo a la carpa de comedia, la cual en ese momento estaba petadísima, poco pude ver en ella, cierto es en que, en otros momentos, podías pasar fácilmente y ver lo que allí sucedía.

Nunca pensé que pudiera asistir a un concierto de Dani Martín, el canto del loco posiblemente sea uno de los grupos que mayor rechazo me han levantado. A pesar de estos prejuicios, el sonido era verdaderamente bueno y por momentos en su primera mitad del concierto me recordaba a The XX. Un público totalmente entregado, que en ese momento sí llenaba el festival. Dani Martin repaso toda su carrera, haciendo hincapié en su etapa en el canto del Loco, recordando canciones como “Son sueños” o “Zapatillas” acompañado del grupo Ginebras.

Los cabezas de cartel llenaron el festival algo altamente positivo, lo único malo en esto es que, quizás el público de estos macroconciertos, no es público de festival y quizás no estén tan abiertos a escuchar. Escuchar cualquier otra cosa que no sea su grupo de cabecera. Pasado Dani Martín (también se repitió con C.Tangana, no así con Residente), la mayor parte del público empezó a dejar el festival, sin ver un buen concierto de Ginebras y a unos Carolina Durante que empezaron diez minutos tarde y ante un público que ya estaba menguado desde el final de Dani Martín. Quizás este hecho, no sea culpa del público en sí, sino del hecho de hacer festivales los jueves y trabajar los viernes.

Llegados al viernes, el triunfo de C. Tangana era totalmente previsible, asumiendo el papel principal dentro del cartel y siendo obviamente el gran triunfador del festival. Cheti abría el día siendo testimonial totalmente y dando paso a una Miss Bolivia tremenda. Una carga de hits sin parar con cuatro bailarinas en continuo movimiento, hacían de su show con el calor que puede hacer a las 18:30 de la tarde, un goce total, conectando a la artista con todo el festival desde primeras horas del día.

Ambkor tuvo un buen concierto, aún sin llegar a la altura de la anterior, destacó con una versión del “No dudaría”. Mientras Tanxugueiras llegaban para hacer fusionar la electrónica y el folklore, en la línea de Baiuca y canciones de la dimensión de Terra.  

Fue el día con más electrónica del festival.  Ya que después del concierto buenrollero de Tu Otra Bonita, llegó Zahara con la punta rave. Sorprendente nuevo rumbo de Zahara en sus directos, más cercana a Underworld y The Chemical Brothers (incluyendo visuales) que al Pop lánguido que nos tenía acostumbrados.

Por su parte lo de C. Tangana fue apoteósico, he tenido varias oportunidades de verle en anteriores giras y siempre rajé de sus directos. Con la gira “Sin cantar ni afinar”, el madrileño pasa a otro nivel. C. Tangana ha conseguido adaptar su directo y convertirlo en un videoclip rodado en ese mismo momento.

rio babel 2022 c tangana

Invitados de lujo como Antonio Carmona, Niño de Elche o Rita Payes, un escenario en continuo movimiento, actores, diálogos, un montón de músicos en directo y una forma de rodar sobre el escenario pocas veces vista (quizás en Nine Inch Nails). Todo esto hace que el concierto traslade su ya mítico “Tiny Desk” al directo, no sólo, no perdiendo la gracia, sino ganando con ello y haciendo uso, incluso de fuegos artificiales.

Un concierto lleno de los hits contenidos en “El Madrileño”, acompañado de medleys de versiones como “Noches de bohemia” o “Corazón Partio” o de hits anteriores como “Llorando en la Limo”, “Antes de Morirme” o “Still Rapping”. Un concierto en el que entierra definitivamente a cualquier “hater”.

Cuando el público empezaba a abandonar el recinto, los que nos quedamos y aún teníamos cuerda, pudimos asistir al concierto de Parov Stellar. Es brutal lo que el Dj puede montar sobre el escenario. Cuando se quieren hacer las cosas de otro modo, se sabe rodear de buenos músicos y, sobre todo, se tiene canciones, las cosas vienen dadas. Una fiesta con el Swing como protagonista principal, donde el público esta entregado como si fuera la mejor discoteca al aire libre del mundo

Sin dudas, el sábado fue el día más festivalero, con el público asistiendo a la mayor parte de los conciertos, y no sólo a uno. Abriendo con el nuevo proyecto del cantante de La Raíz. Ciudad Jara, cambia la forma de hacer sus canciones, volviéndose más pop y con un tono más de cantautor.

Por su parte, notamos un gran cambio en Muerdo, desde que estuviese en el Rio Babel de 2019. Con un sonido mucho más cubano y dejando un poco de lado ese toque “perroflauta” gana en matices con canciones como “A volar”.  Mientras Rayden fue a lo suyo, con una buena banda más cercana al rock y con un repertorio ganado a base de trabajo.

Otro conciertazo iba a llegar en el segundo escenario, la banda neozelandesa Fat Freddy’s Drop, dando toda una lección. Combinación de soul, reggae, dub en un cocktail totalmente explosivo.

Palabras mayores, lo que aún estaba por llegar. Residente en estado de gracia, con un set totalmente entregado a su anterior banda Calle 13 y unos Molotov que parecían sacados de un festival de Rock.

Residente, comenzó con su colaboración con Bizarrap, eso sí, realizando una versión más corta, entonando su “esto lo hago pa’ divertirme” y rápidamente empezar a tirar trallazos uno tras otro, “Atrévete-te-te”, “Cumbia de los aburridos”, “Baile de los pobres” y “El Aguante”. Desgranó gran parte del repertorio de Calle 13, hasta volver a su repertorio propio, con su contestación al “This is America” de Childish Gambino con “This is not America”  y “El futuro es nuestro”. Finalizo como no podía ser otra, con otros dos trallazos de Calle 13 “No hay Nadie como Tu” y “Vamo’ a portarnos mal” realizando un concierto que quedará grabado en nuestra memoria durante mucho tiempo.

 

En el hueco entre Residente y los mexicanos, salió Querbeat con un divertido concierto. Los alemanes, numerosos sobre el escenario hicieron las delicias de todos, bajando varias veces del escenario para unirse al público.

Llegada la hora de los mexicanos la noche ya había caído y lo que había sido hasta ahora un festival alegre y lleno de mestizaje, se envolvió en la oscuridad del Rock. Molotov son uno de los máximos exponentes del rock latino desde hace décadas, algo que consiguieron por méritos propios con su disco “¿Dónde jugaran las niñas?”. Molotov posee canciones que sin haber vuelto a escuchar en 20 años, han permanecido en nuestra memoria todo este tiempo. El concierto se vuelve un karaoke en medio de un pogo, en el que todo el mundo ha venido a divertirse. Sonaron “Puto”, “Frijolero”, “Gimme tha Power”, “Chinga tu Madre” o esa suerte de cover de Misfits en versión cumbia que es “Marciano”.

Zoo tuvieron la suerte de cerrar el festival con su particular verbena. Los de Gandia, se hacen grandes en las distancias cortas, con canciones en Valenciá y un mestizaje que va del rock al ska.

El Rio Babel siempre ha sido una suerte de festival, siempre con una organización de 10, donde todo funciona a la perfección, quizás lo único achacable pueda ser la falta de fuentes de agua. En el festival, siempre nos encontramos con grandes conciertos. Tiene totalmente merecido el éxito de este año, en el que se ha vuelto grande, con un récord de asistencia que ha hecho que se mude a la caja mágica. Esperamos con impaciencia que vuelva el año que viene, volviendo a traer grandes artistas latinoamericanos y variedad musical en su cartel, como siempre ha sido su sello. 

Texto: Ramón Bravo