CRÓNICA: BIME Live 2018

Los pasados 26 y 27 de octubre el BEC! (Bilbao Exhibition Centre) abrió sus puertas para acoger el festival Bime Live. Un mar de paraguas en la puerta (no estaba permitido meterlos en el recinto) nos daba la bienvenida a dos jornadas cargadas de distintos estilos de música. El Bime ofrecía uno de sus mejores carteles hasta la fecha, ecléctico y arriesgado, el cual ha conseguido juntar alrededor de 20.100 personas.

Fueron las bandas locales las que dieron el pistoletazo de salida a la jornada del viernes. Ambas dejaron el listón muy alto demostrando que en la escena musical de el País Vasco se hacen las cosas bien. Los bilbaínos Vulk nos tienen acostumbrados a un directo enérgico e intenso y esta vez no ha sido para menos. Destacaron con temas de su nuevo LP Ground for Dogs como ‘Behiaren Begirada’ (la mirada de la vaca), con la que perfectamente podríamos teletransportarnos a aquellas calles sucias y grises que caracterizaban Bilbao allá por los ochenta.

Después Belako entró en escena, y lo clavaron. Se nota que disfrutan en el escenario y consiguieron contagiar su energía al público. Directo arrollador y un sonido muy potente. Una vez más demostraron su compromiso social, un 86 pintado en la camiseta de Cris hacía referencia a el número de mujeres asesinadas por violencia machista en lo que llevamos de año. También citó un trozo del ensayo de Irantzu Varela “Porque nos matan y no pasa nada”, el cual denuncia que el sistema haya decidido que la violencia contra las mujeres no es una prioridad. Los temas de su último álbum Render me Numb, Trivial Violence también hablan de distintos aspectos en torno a la violencia, y nos recuerdan la importancia de manifestarse contra ella. Tras un setlist brillante, con temas tanto antiguos como nuevos, pusieron el punto final con ‘Over the Edge’. En definitiva, un grupo que merece la pena escuchar.

Belako | Foto: Tom Hagen

Otra de las sorpresas agradables fueron Slowdive. Las leyendas del shoegaze están de vuelta después de unos cuantos años, y la edad no pesa sobre ellos. Su sonido hipnótico, ritmos repetitivos y melodías melancólicas consiguieron emocionar a gran parte de la audiencia que escuchaba silenciosamente y se movía ligeramente de un lado a otro (tristemente, la otra parte del público parecía estar más concentrada en cualquier otra cosa antes que en el concierto). Empezaron con ‘Slomo’ y siguieron con ‘Souvlaki’ y otros cuantos temas de sus tres álbumes. Tampoco podían faltar ‘Star Roving’ y ‘Sugar For The Pill’, esta última hizo que el público empezase a bailar. Finalmente se despidieron por todo lo alto con una versión de ‘Golden Hair’ de Syd Barret. Seguro que a Syd le hubiese gustado la cover.

Slowdive | Foto: BIME

La noche siguió con Editors quienes llamaron la atención por su entusiasmo, Tom Smith no paró quieto y se le vió completamente entregado con la masa. Todos sabemos que los últimos discos de los ingleses nada tienen que ver con ‘The End has a Start’ o ‘The Black Room’. Supieron levantar el bajón inicial con temas de estos dos álbumes, no faltaron ‘Munich’, ‘An End has a Start’ o ‘Blood’. Terminaron a lo grande con su épico tema ‘Smokers Outside the Hospital Doors’. Esto también me hizo pensar en la gran burbuja de humo que por entonces se había creado dentro del recinto del festival ya que no hubo muchos smokers outside the BEC walls, si no inside.

La última parada de la noche fue Richard D. James, una de las figuras más influyentes en la música electrónica contemporánea. Mejor conocido como Aphex Twin, el innovador DJ se aleja de lo convencional mezclando diferentes géneros en un solo set y no deja indiferente a nadie. Los últimos minutos fueron abrumadoramente intensos a la vez que perturbadores musicalmente, sus beats rápidos y agresivos consiguen alterar la mente de uno. Sonidos que se acercaban al techno más hardcore, con el que perfectamente podríamos estar en una gabber rave de los 90. Escondiéndose detrás de la mesa, Aphex Twin hizo que los visuales y el sonido fuesen los protagonistas. Las imágenes consiguieron hipnotizarnos, mientras veíamos pasar la cara distorsionada de un amigo en primera fila o a Mariano Rajoy y Albert Rivera. Hasta aparecieron Soy una pringada (Youtuber de mi barrio) y el Jonan de Baraka (Vaya Semanita) quienes nos recordaron que el BEC! está en Barakaldo.

Aphex Twin | Foto: BIME

La fiesta no acabó allí, al terminar Aphex Twin la gente se dividió entre los que buscaban moverse al ritmo de música urbana en GOXO o los que buscaban sonidos más electrónicos con Daniel Avery en GAUA. Yo personalmente decidí que era el momento adecuado de volver a casa y coger fuerzas para la siguiente jornada.

La jornada del sábado empezó con un gran descubrimiento musical: Rolling Blackouts Coastal Fever. Los australianos nos hicieron disfrutar con sus guitarras y directo dinámico. Sin duda uno de los conciertos más divertidos del festival. Temas como ‘Talking Straight’ consiguieron hacernos saltar mientras coreábamos el pegadizo estribillo y por un momento olvidábamos lo que pasaba a nuestro alrededor.

Rolling Blackouts Coastal Fever | Foto: BIME

Después nos acercamos a Unknown Mortal Orchestra, los neozelandeses empezaron con temas antiguos como ‘Swim and Sleep (Like a Shark)’ o ‘So Good at Been in Trouble’ pero sin olvidar otros temas más nuevos. Ruban Nielson sacó su lado más rockero bajando dos veces del escenario, la segunda vez se colocó a pocos metros de nosotras. Por supuesto, el público no dudó en documentar el momento con sus smartphones de última generación, en un segundo unas cuantas manos alzadas con móvil en mano impedían que viéramos a Ruban.

Más adelante decidimos movernos al escenario donde tocaría Kurt Vile para coger buen sitio, ya que era uno de los conciertos que esperábamos con más ganas. Kurt apareció con su característica melena tapandole la cara y por supuesto, su camisa de cuadros. Se agradecieron temas como ‘Cold Was the Wind” con la que nos recuerda un poco a Dylan o la canción en la que no se reconoce a sí mismo en el espejo: ‘Pretty Pimpin’. Destacar también la sencillez y tranquilidad que transmite al cantar, como si un buen amigo nos estuviera contando una historia. La gente hablando en los temas más tranquilos y un grupo de guiris que parecía haberse confundido de concierto impidieron que disfrutásemos al 100% de algunos de sus temas, pero fue un buen bolo en general.

Una de las mejores sorpresas del festival fueron MGMT, quienes ofrecieron uno de los mejores directos del festival y nos dejaron con grandes momentos que serán difíciles de olvidar. Acompañados de unos visuales muy cuidados empezaron con “When You Die”, tema de su nuevo álbum Little Dark Age. Tampoco tardaron en llegar temas de Oracular Spectacular y Congratulations. ‘Time to Pretend’ nos trasladó a aquellos años de adolescencia en los que teníamos el álbum en repeat. También se atrevieron a tocar su obra maestra de más de diez minutos ‘Siberian Breaks’ con la que sin duda se lucieron musicalmente, llegando al clímax de la actuación.

La noche finalizó marcada por la electrónica de John Hopkins y Four Tet. El primero sorprendió con los temas de su nuevo trabajo ‘Singularity’ y alternó momentos bailables con otros más tranquilos. Four Tet le relevó alargando la fiesta aún más, con una hora ya ganada por el cambio de horario de invierno.

Finalmente, a pesar de estar medio pegados al suelo empezamos a movernos hacia la salida que nos devolvió a la realidad y al mal tiempo. Eso sí, volvíamos a casa con un buen sabor de boca de lo vivido estas dos jornadas en el BEC!.

Texto: Leire López

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