Spiritualized – “And Nothing Hurt”

  • 8.3/10
    Nota - 8.3/10
8.3/10

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Son las 06:30AM y me dispongo a realizar la primera escucha completa del nuevo álbum de Spiritualized. Soy consciente que no es el horario más idóneo como para prestar la suficiente atención antes de valorar un disco. Seguramente no habré percibido todos los matices del mismo, pero no se me ocurre mejor tributo a la figura de Jason Spaceman que buscar un escenario en donde mi estado de ánimo vaya acorde al espíritu y mensaje epistemológico que comparten cada uno de los trabajos discográficos de su banda. Y como sabéis todos los que conocéis la trayectoria artística de Pierce, sus piezas no se suelen caracterizar por el amor o la felicidad, más bien todo lo contrario. La soledad, la nostalgia, el dolor, el desamor o las drogas, siempre dejando un fino hilo de esperanza u optimismo, son temas recurrentes en sus composiciones desde su etapa en Spacemen 3.

En “A Perfect Miracle”, primer corte de “And Nothing Hurt”, no deja lugar a dudas y es un aviso de lo que nos vamos a encontrar en el resto de la entrega. Jason sigue fiel a sus principios artísticos que le han llevado a ser uno de los artistas de culto más aclamados por el público más underground y no vamos a encontrar grandes cambios en su sonido, más allá de una cuidadísima producción, aspecto este que ha marcado la evolución de Spiritualized como banda. El Space Rock – con ciertos matices procedentes del soul o el gospel – está muy presente en este primer tramo del disco, con unos arreglos orquestales espectaculares y donde todo el protagonismo recae en los susurros que Jason Pierce recita una y otra vez como si del líder de una secta no institucionalizada se tratase.

Darling, you know, I’m sorry  

I won’t get to see you again

I met someone else, you should do it yourself

So darling, please don’t call

Please don’t call

En “I´m Your Man”, primer adelanto que escuchamos del álbum allá por el mes de junio, encontramos la misma fórmula. Ese solo de guitarra tan desgarrador es un claro ejemplo. El nivel artístico no baja con “Here It Comes (The Road) Let’s Go”, tema que viene interpretando los últimos años en sus directos y cuyo título nos invita a recorrer una carrera interminable en nuestro coche mientras solitariamente escuchamos el disco. El componente épico y grandilocuente que no falte.

En el resto del álbum encontramos cortes como “Let´s Dance”, “Damaged” o “The Prize”, más lisérgicos y atmosféricos, con algún que otro guiño a The Beach Boys incluido, que nos retrotraen al clásico “Ladies And Gentlemen We Are Floating In Space”. También hay espacio para disfrutar de la vena más ruidosa y gamberra de Jason Spaceman en “On The Sunshine” o “The Morning After”, donde la presencia instrumental es muy rica: guitarras, trompetas, órganos, flautas, teclados, etc. Crudeza.

“Sail On Through” cierra un disco muy elaborado y maduro, que él mismo se ha encargado absolutamente de todo: desde la composición y grabación – resulta increíble que lo haya grabado en su casa – hasta la producción. Uno de los objetivos personales que se había marcado Pierce en los últimos años era captar la atmósfera sonora de sus directos de la forma más simple y barata posible. Definitivamente lo ha conseguido. Son ya las 7:15AM, es hora de dormir. 

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