Las Diez Mejores Canciones de Dead Can Dance

Esta semana en Madafackismo Underground elegimos los diez mejores temas de una de las mejores bandas de culto del dark wave de los ochenta. Dead Can Dance, grupo musical británico-australiano formado en Melbourne en 1981 por el británico Brendan Perry y la australiana Lisa Gerrard. 

Cantara – Within the Realm of a Dying Sun (1987)

En 1987 aún Dead Can Dance tenía un fuerte componente gótico, y el tremebundo título del LP nos da una pista: “Within The Realm Of a Dying Sun”. Esta es probablemente la invocación/conjuro más enérgica de la banda, y una de las favoritas de todos sus seguidores, con la glosolalia particular de Lisa Gerrard. Normal si cuando la escuches un viento sobrenatural abra las ventanas de tu casa. Aviso.

 

Frontier – Demo (1979)

Otro de los conjuros nucleares de la banda, en una primera edición maquetera cuando Brendan Perry aún era un punk cervecero. La canción no se editaría hasta 5 años más tarde en una versión más depurada en su primer LP, esta joya inédita apareció en 1987 en el recopilatorio del sello 4AD: “Lonely Is An Eyesore”.

Mesmerism – Spleen and Ideal (1985)

Canción dedicada a Franz Anton Mesmer, mecenas de Mozart cuando tenía 12 años e inventor del hipnotismo y el <<Magnetismo Animal>>. Esta canción es del segundo LP con baudelairiano nombre “Spleen And Ideal” y data de 1985, canción para sentirse mesmerizado. Otra vez la magia cobra vida. “Renuncia a todos tus temores porque has sido mesmerizado”.

Echolalia /Mother Tongue – The Serpent´s Egg (1988)

Disco este que hace referencia al nacimiento del mal “The Serpent’s Egg” cuarto LP de 1988, Brendan Perry dijo que en una fotografía aérea de la Tierra, o si miras encima de un organismo gigante (macrocosmos), tú puedes observar la naturaleza de la fuerza de la vida (el Agua) viajar siempre con formas serpentinas. Fue el último disco de DCD como pareja romántica y parte del disco fue grabado en la Isla de Los Perros. Empieza como el nombre indica con una especie de ecolalia, perturbación del lenguaje involuntario cual poseídos por los dioses en un rito pagano donde escucharemos a hombres y mujeres responderse con cantos. El siguiente tema que no me he resistido a dejar como inseparable de la anterior, es una canción frenética y selvática que se va volviendo misteriosa poco a poco, y en la que si escuchamos atentamente oiremos la naturaleza de la fuerza de la vida de la que nos habla Brendan Perry.

Black Sun – Aion (1990)

Canción épica como si hubiera sido realizada por bardos de la Antigua Grecia, con instrumentos de viento y metales incluidos en la que se hace un repaso desalentador al proceder de la historia de la humanidad, y sobre la repetición errática de la existencia. El título no tiene nada que ver con el esoterismo nazi, claro está. “La gran masa juega un juego esperado”, dice la letra.

Emmeleia – Into The Labyrinth (1993)

Pocas veces DCD ha alcanzado tanta perfección y sutileza en su sonido mágico-atmosférico y utilizando sólo la voz de Lisa Gerrard. Canción de 1993 de su récord de ventas con el LP “Into The Labyrinth” en el que vendieron medio millón de copias por todo el mundo. Canción en griego que significa “Lleno de gracia” o “Armonización”, y era el nombre de lo serio y dignificado en el baile de la tragedia en el teatro de la antigua Grecia, Emmeleia era el coro de baile dramático en la Tragedia.

Song Of The Stars – Spiritchaser (1996)

Canción de 1996, antes de la primera separación de la banda, himno místico para enaltecer a los desposeídos, con una duración de 10 minutos en la que nos convertiremos en pájaros de fuego y estrellas y volaremos alto por el cielo.

Oman – Toward The Within (1994)

Canción de 1990 que apareció en el directo Toward The Within del 94, canción que suena a Persia, a polvo de estrellas y a los Padres del Desierto.

Radharc – Aion (1990)

Canción esta de 1990 del LP “Aion”, título que significa en irlandés antiguo gaélico “Radharc”: Vista, panorama, visión. Otra vez el sonido de la antiguedad, fuerza, energía, ritmo, delicadeza, suntuosidad y aventura se funden en uno junto al manto espectral de la voz de Lisa Gerrard que lo cubre absolutamente todo junto a una instrumentación renacentista como la zanfona, viola da gamba o la gaita incluida.

Saldek – Into The Labyrinth (1993)

Y por último, en esta ardua selección, otra canción de “Into The Labyrinth”, Saldek, otra gema de poco de más de un minuto que hiela o mejor dicho enardece la sangre, cantos indígenas, tambores y un solo instrumento de cuerda en una mezcla imposible entre Oriente y la Edad Media que dejan al espíritu patidifuso y regenerado.

Sebensuí A. Sánchez

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