Crónica | VillaManuela Festival 2017

Viernes 6 y Sábado 7 Octubre

Lugar: Conde Duque – Malasaña (Madrid)

 

 

VIERNES

Tras la descacharrante y delirante música de Melt – Banana en la presentación de la V edición del Villamanuela (nombre que deriva de la heroína Manuela Malasaña, asesinada por las tropas napoleónicas), pues poco menos de una semana después, empezó uno de los más variopintos e interesantes festivales españoles, que en tan solo dos días y con cuatro salas, hacen un diferente repaso al pasado y al presente con una propuesta diversa.

El día 6 empezó de la mejor de las maneras, con un concierto gratuito nada menos que de Nocturnal Emissions, una de las primeras bandas de música industrial y dark ambient, formada por un estudiante de arte llamado Nigel Ayers a finales de los 70 junto a su hermano y a la fallecida artista Caroline K…La obra de Nocturnal Emissions, está altamente influenciada por el misticismo, la guerrilla de signos ontológica propia del situacionismo, la investigación de casos rechazados por la ciencia “forteanos”, neopaganismo, animismo, magick, anillos de piedras, coreografías para Butoh y emparentados, además, con la Asociación de Astronautas Autónomos del condado ceremonial de Cornwall…Nocturnal Emissions se erige como una especie de institución tecno-neochamánica con 36 años de producción discográfica.

Nocturnal Emissions | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

El concierto de N.E. fue en un local subterráneo llamado Mini Hub, Ayers tras pedir que nos acercáramos, empezó con esos sonidos oscuros, marca de la casa, que parecían una ola de fuego volcánica que ganaba en intensidad ( o una freidora atómica con el caldo del universo en ebullición), hubieron cambios con sonoridades orientales, fue un concierto bastante planeador….Hubo un corte de par de minutos que fue subsanado en su aparato Midas Venice, y prosiguió con su estilo oriental industrial tipo O Yuki Conjugate,  con una chapa en su chaleco de un rayo dorado sobre un fondo negro a modo de emisión, Ayers hacía inquietantes sonidos electrónicos donde se oían aguas correr, sus abstractas audiovisuales semejaban líquidos corporales multicolor que atravesaban el interior del cuerpo, transportando Dios sabe qué,  el público estaba sentado en el suelo, en comunión, con los ojos cerrados  e incluso retozando acostados.

En la sala Minihub también había una exposición de carteles con algunos de los mejores conciertos de la promotora Giradiscos: Michael Gira, Moon Duo….y un largo etcétera….Mientras tanto las gotas de lluvia de la música de N.E. caían sobre algún techo de latón, hubieron partes más sintetizadas, con un fondo de imágenes de helmintos sobre colores celulares desasosegantes y algún sample que Ayers recitaba de memoria.

Simon Crab | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

El siguiente concierto al que asistimos fue el del músico inglés Simon Crab, ex componente de la banda punk experimental Bourbonese Qualk de 1979, su puesta en escena hacía que le acompañase una batería, a la vez que él trataba una guitarra y manipulaba la electrónica, este concierto también fue en formato A.V. y se podían  ver unas imágenes de la bandera de Inglaterra distorsionada, llevando una camisa de Antifaschistische Aktion, muy acorde a los tiempos que corren en España. La músico que le acompañaba también se levantó a recitar en algún extraño idioma del Este con voz como de megafonía que cambiaba de real a irreal, la música como pequeños collages diminutos era inclasificable, en los espejos laterales del Teatro Barceló se podía ver reflejado el humo de la sala, lo que le daba un aspecto aún más misterioso a la música, habían partes más accesibles en la música de Crab, incluso llegando al dance, en un concierto que tuvo 3 o 4 bloques de diferentes estilos de música con un trasfondo siempre percusivo gracias a la batería y a los beats electrónicos mas unas guitarras landscape frippertrónicas.

La siguiente actuación de la Barceló fue el de la legendaria banda (This is not) This Heat, formados en 1976 y con un estilo que podría equivaler a la no wave americana en Inglaterra, This Heat, al igual que antaño, practican un rock intenso, desgarrado y profundo, sin ser tan repetitivos como Swans o tan indies como Sonic Youth, This Heat, empezaron su concierto atronando desde el princpio con dos de sus primeras canciones del 79 “Test Card” y “Horizontal Hold”, tocando en directo con dos baterías,  en una de ellas estaba Charles Hayward, miembro fundador,  que llegó a formar parte de la banda de rock psicodélico del 69 Gong, nada menos, y que también ponía voces y tocaba la batería a sus 66 años ,de forma envidiable, desde un principio la actuación de This Heat fue sobrecogedora, sonidos de clarinete que no parecían de un clarinete, el antiguitarrismo de otro de sus miembros fundadores Charles Bullen con su larga barba profética, un violín eléctrico que le daba un tamiz de rock pagano al asunto, y así un total de 6 músicos sobre el escenario. Los lamentos de Hayward por el micro moviendo el eco de su voz, ya nos avisaba de que íbamos a descender al inframundo…seguimos en la primera época de This Heat con “Not Waving” en riguroso orden del listado de su primer lp.Just a nervous reaction, please don’t rescue me. Y así siguieron, pues tocaron toda la cara A de su primer LP en orden, a la que siguieron “Water” y “Twilight Furniture”.

(This Is Not) This Heat | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

Las baquetas de los dos baterías friccionaban sus instrumentos extrayendo así sonidos anómalos, el teclista utilizaba un Roland VK-7, un teclado que simula el sonido de un órgano Hammond electromecánico, también se utilizaron dos órganos de boca, uno de ellos de la violinista-vocalista, 2 teclados…una pena que no les acompañase esta vez Thurston Moore…Siniestros sonidos de respiración para un tema donde se mezclaban 3 voces a la vez, más adelante fueron 4, una batería sucedía a la otra en un rock funerario ceremonial con un teclado terrorífico por momentos, también utilizaron un sacudidor como de conchas y una percusión de dedos, tipo crótalos.

Cuando empezaron This Heat, hacía dos años que King Crimson había sacado su disco “Red” y creo que eso se nota, aunque la clave de This Heat es el afterpunk, la intensidad sonora les puede emparentar con sus predecesores de rock progresivo, y esa intensidad hizo que se cayera, uno de los platos sobre Hayward y que lo sostuviera mientras seguía cantando como si nada, voces demoníacas de Hayward, tanto él como la violinista desgañitándose, se trataba del tema “Makeshift Swahili”….Terminaron desmintiendo el nombre de su actual formación/reencarnación para decir We Are This Heat….

Blake Hargreaves | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

Cambiamos de escenario y nos vamos a la Sala Siroco para ver a Blake Hargreaves, con su electrónica bizarra y un maletín gigante abierto con aparatos electrónicos y una libreta que le ayudaba como guía y partitura, pop industrial recitado tipo Kid 606 pero más melódico.

Los siguientes en terminar las actuaciones en vivo fueron los neoyorquinos Black Dice, 2 mesas con aparatos electrónicos y un guitarrista, de los dos músicos que manejaban la electrónica, uno hacía voces onomatopéyicas y el otro chico grueso, Aaron Warren, que no paró de saltar ni un segundo se encargaba de las voces punk, pues Black Dice se podría decir que era la versión de hardcore americano de Fatboy Slim, sonidos perdidos, un Gallien – Krueger amplificador de bajo a máximo volumen, fracturas sonoras, guitarras desafinadas, y canciones de aberración sonora, en las que como su nombre indica parecían echar un dado negro al aire y a ver qué pasaba, eso no querría decir que no hubiera composición, una parte del concierto fue hardcore electrónico old school pegadizo. Los dedos locos de estos músicos practicaban clicks & cuts, y una especie de power electronics en clave techno fluido, que resultaba claustrofóbico por momentos, ¿industrial hop?, ritmos trogloditas, apabullantes.

Black Dice | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

SÁBADO

El día 7 asistimos a Spectrum, en formato reducido, la banda de Pete Kember de Spacemen 3, otros ilustres del space rock de principios de los 90, aunque figuraban como Spectrum fue un recorrido a todas las formaciones de Kember, junto al guitarra de Spectrum, Jason Holt.

Spectrum | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

“Transparent Radiation”, fue uno de los primeros temas que crearon conexión con el público con su shoegaze psicodélico – romántico con alabanzas a un Jesús cósmico incluidas como en ‘Lord I Don’t Even Know My Name’  canción que más de un asistente pudo reconocer.  La música de Spectrum siempre en una onda tranquila donde parecíamos oír continuamente a la Velvet Underground un domingo por la mañana. En el tema “Big City” la gente se animó, y la música al igual que las imágenes producía la sensación de destellos y parpadeos, las notas de Jason Holt eran sostenidas durante un buen tiempo, dándole ese aspecto de trance a la música, las voces de Kember alargándose en un cántico donde se le oía decir por último y alejándose “To My Soul”.

El concierto posterior a Spectrum fue el de otra figura legendaria, Pere Ubu. Bajo este nombre patafísico se esconde una banda que lleva funcionando desde 1975 bajo la batuta de David Thomas, Thomas, que llegó al escenario con un bastón, y con dificultades para caminar. El concierto con aires beatnik de jazz oscuro y de spoken word, fue acompañado de instrumentos propios del art rock como clarinete, trompeta, una percusión electrónica que se tocaba con los dedos, guitarras, y sonidos sueltos como en un puzzle, en lo que sonó a algo parecido a un blues jazz polvoriento y expresionista donde Thomas se dejaba la garganta con sus narraciones, mientras bebía largos vasos de vino, en un momento de la actuación que detuvo Thomas, (la detuvo en varias ocasiones para hablar con el público o sus compañeros) se puso el vaso de vino sobre el sombrero, como no se sostenía guardó el vaso de vino bajo el sombrero (actitud patafísica), tocó el tema “Carnival” su particular homenaje a la película de 1962 “Carnival Of Souls”, The monkey is loose inside my head, cantaba. También interpretaron “Visions Of The Moon” del mismo disco.

Pere Ubu | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

Ubu señalaba enérgicamente al vacío de la sala o hacia algún músico, una canción que cayó de forma versioneada fue el “I Put A Spell On You” de Screamin’ Jay Hawkins, Pere Ubu gruñía en el escenario, quizás por ahí venga el epítome de la única banda de rock expresionista, el concierto no tuvo nada del pop rock dadaísta y divertido de los 80 sino que fue un concierto bastante denso, que rebajaba con su speech y con algunas bromas sobre el clima que había en Madrid en Octubre propio de las Islas Canarias, bromeando como si estuviera en Canarias en vez de en Madrid. Otra versión que interpretaron fue la de “Can’t I Help Falling In Love” de Elvis Presley, luego, tras lanzar el bastón enojado al suelo por no poder levantarse, terminó por abandonar el escenario, sin volver a salir a pesar de las rogativas del público. 

Farai | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

Nos cambiamos de sala para ver los dos últimos conciertos del festival en la Sala Siroco, nos perdimos conciertos muy interesantes como el de Horse Lords o Grabba Grabba Tape, pero ya se sabe que en un festival no se puede ver todo, el primero de esa noche en Siroco fue el de la africana Farai, con su  peculiar dancetrónica percusiva, acompañada por dos músicos y con algún tema de canto tribal, “I’m A Warrior” nos decía.

Inga Copeland | Foto: Ana E. Sánchez / Madafackismo Underground

Y el último del festival, y de la noche, al menos para nosotros, fue el de Inga Copeland, colaboradora de Dean Blunt, que  interpretó una amalgama mágica de sonidos irrepetibles y especiales con voces recitadas, sampleadas y en loop, pianos sampleados electrónicos con sonido tanto clásico como más perturbado, y un estilo hip hopero a veces en su discurso, que la sitúan en lo más avanzado de la electrónica actual con gente como Andy Stott o más lejanamente con la iraní Leila Arab, otro gran concierto para sellar un gran festival con un criterio diverso que tiene en su haber el rescatar leyendas de la música y de paso mostrarnos algunos de los artistas más auténticos del momento.

 Sebensuí A. Sánchez

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