Kasabian – “For Crying Out Loud”

Kasabian nos dice que más fiesta y menos lloros

¿Queda una banda en este 2017 con capacidad de ser cabeza de cartel que no nos despierte indiferencia? Es una pregunta complicada pues estamos en una época donde hay pocos grupos con capacidad de ser “vende abonos” y la mayoría son máquinas bien engrasadas con trayectorias superiores a los 20 o 25 años y un puñado de singles para gustar desde al fan más mayor hasta al más joven.

Kasabian cumple con muchas de las características necesarias para ser un cabeza de cartel hoy en día. For Crying Out Loud es ya su sexto disco de estudio. La cabeza bicéfala que forman Tom Meighan y Sergio Pizzorno ha demostrado, con creces, un carisma apto para los grandes escenarios y sobretodo, ya parieron un gran debut homónimo y se ganaron su estatus años atrás con West Ryder Pauper Lunatic Asylum. Desde entonces a base de repetir la fórmula y regalar un par de singles en cada aparición con el estudio, dando palos entre el rock más comercial o la psicodelia, terreno donde se mueven como pez en el agua, se han mantenido en un estatus de banda referente en el Reino Unido.

Para este sexto álbum, la fórmula en la coctelera puede parecer la misma, pero añadimos un poco de aceleración y más ganas de decir al mundo “Hey, venir aquí a ver la que tenemos montada”. Y es que For Crying Out Loud va de esto, de divertirse sin parar. Kasabian nos regala su estado feliz: “Toma, disfruta la fiesta y toma dos tazas. ¿El Leicester City habrá tenido algo que ver en la creación del disco?”.

El inicio con III Ray (The King) es la declaración de jugar sin ataduras y manteniendo el sonido que vimos en otro hit como Bumblebee. El single You’re In Love With A Psycho, de menos contundencia, mantiene la línea de baile que nos acompañará durante la mayor parte de la primera parte del disco, aunque con las escuchas, la canción me parece que funciona mejor como obra aparte que en este inicio del disco.

De hits va servido el disco con Comeback Kid y Are You Looking For Action?, una locura de 8 minutos donde Kasabian se acercan a sus raíces más inspiradas en Primal Scream. Lejos de Twentyfourseven y Good Fight, que sin despegar del todo, repetimos la misma fórmula de ritmo y ritmo bailable como seña del disco. En unas se acercan más a Primal Scream y en otras a sus adorados The Stones Roses.

Entre el alboroto y la distorsión tenemos los momentos de calma que nos aportan Wanted y The Party Never Ends, la segunda más elaborada que la primera. Y es que tras la explosión de los 8 minutos de Are You Looking For Action?, el disco pega un frenazo considerable, con una segunda parte del álbum más lenta a excepción de otro hit inmediato como Bless This Acid House. ¿El mejor tema del disco?. Para terminar, otro medio tiempo como Put Your Life On It, quizás la mejor canción posible de todos los que se incluye en el disco para cerrar con un poco de nostalgia sobre la vida y sus adicciones.

En definitiva, Kasabian saben el camino de memoria desde hace tiempo y repiten la formula sin que note efectos de cansancio o repetición de trucos. Este disco quizás suena más a luz que Velociraptor y es de similar contundencia que 48:13 pero nos siguen regalando los tres o cuatro hits que la banda de Leicester siempre produce cada vez que entra en un estudio de grabación.

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